Tus flashcards
Repasa las frases del día, una frase completa a la vez. Escúchala, dila en voz alta y deja que la repetición espaciada la fije en tu memoria.
¿Por qué funcionan estas flashcards?
Tu memoria olvida en una curva: lo que hoy entiendes, si nadie te lo pregunta, se escapa en pocos días. La repetición espaciada es el remedio más sencillo que existe — las flashcards te vuelven a preguntar cada frase justo antes de que la olvides.
Y aquí no practicas palabras sueltas: practicas frases completas, tal como se dicen en la vida real. Al principio cada frase regresa en minutos, y luego al día siguiente. Cada vez que la aciertas, el regreso se estira: seis días, quince, un mes… La frase deja de ser una visita y se queda a vivir en tu memoria.
Antes de mirar la respuesta, escucha la frase y repítela en voz alta. Tu boca también aprende: una frase dicha muchas veces en voz alta sale sola el día que la necesitas.
Tu único trabajo es ser honesto con los botones. Si no la sabías, toca «Otra vez» sin vergüenza: así las flashcards aprenden cuándo deben volver a preguntar. Nadie ve tus errores, y tu progreso se guarda solo en tu teléfono.
Unos minutos al día, nada más. Tus frases te esperan aquí abajo.
⚙️ Ajustes
Entre 5 y 50. Veinte al día es un buen ritmo para empezar.
¡Sesión completa!
Buen trabajo. Tu memoria se fortalece con cada repaso.